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Mié, Nov
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La dieta de Isaías

Vicente Rocamora Morales
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En el Antiguo Testamento el ayuno está casi siempre relacionado con sucesos dolorosos; ayunos, silicios  y oración.

Vicente Rocamora  -  Cuando yo era pequeño, este tiempo de la Cuaresma  significaba que la dieta se convertía en vegetariana, quizá por eso y traumatizado me cuesta tanto ponerme a dieta. Por otro lado se ganaba en salud, las verduras y legumbres son sanísimas.

Nunca entendí esto del ayuno, claro que muchas veces me pregunto, ¡si me cuesta abstenerme de asaltar la nevera y arrasar con el chocolate!, ¿cómo voy a ser capaz de resistir los estímulos que me dificultan mejorar moralmente y disciplinar mi espíritu en la Fe?

El ser humano está apartado de Dios y tomar consciencia de eso es un motivo de  aflicción y como medida de ajuste, necesitamos disciplinar los apetitos que no conducen a la perfección de la Fe para que se ajusten a la voluntad trascendente.

Como dice el libro de Isaías:

58:1 Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado. 
58:2 Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios. 
58:3 ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores. 
58:4 He aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir con el puño inicuamente; no ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo alto. 
58:5 ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová? 
58:6 ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? 
58:7 ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano? 
58:8 Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia. 
58:9 Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad; 
58:10 y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía.

La bronca de Isaías a aquellos que ayunan pero maltratan a quien buscan tener ante sí mismos una apariencia de corrección, pero no tienen reparo en causar pesar a otros  cuando sus intereses personales le llevan a ello.

¿De qué sirve entonces el ayuno sino para justificarse ante sí mismo?

Me cae bien Isaías, sobre todo cuando dice aquello de que el ayuno que eligió es el de desatar las ligaduras de la impiedad, soltar las cargas de la opresión y dejar libres a los quebrantados rompiendo todo yugo.

El ayuno es una forma de mostrar pesar, de modo que es una forma aceptable de reaccionar  ante  uno mismo,  cuando el arrepentimiento de sus errores conlleva la penitencia de la corrección, es una forma de introspección en la que uno se enfrenta a esa parte oscura y física de sí mismo y dialoga con ella para conocerse mejor uno mismo.  

El ayuno físico aparece en el NT como una forma de perfeccionamiento del espíritu,  (Mateo 17:21) de disciplinamiento y tiene su sentido, si queremos prestar atención a lo que nos trasciende,  los gritos del cuerpo han de retroceder hasta que puedan entrar en silencio.

El inconveniente es siempre el exceso,  en demasiadas ocasiones nos perdemos en lo formal, incluso exageramos lo formal yendo demasiado lejos, como si a través del dolor pudiéramos perfeccionar nuestro espíritu, a través del dolor solo conseguimos sufrir gratuitamente.

Una cosa que me suelo preguntar en relación con esto del ayuno, es ¿hasta qué punto ayunar significa un esfuerzo en una sociedad sobrealimentada como la nuestra? En donde ciertamente que miles que de personas pasan hambre debido a la crisis, pero en donde los productos para adelgazar son toda una industria. Supongo que en una sociedad agrícola en donde hay que madrugar para ir a los campos a trabajar, el ayuno suponía un esfuerzo tremendo,  entonces su sentido debía de ser más evidente pero no ocurre lo mismo en nuestra sociedad sedentaria, en la que cada vez hacemos menos ejercicio. Entonces cabe preguntarse ¿Qué esfuerzo supone el ayuno en la actualidad?

El sentido del ayuno sería entonces frenar el deseo y el deseo, según los budistas es la causa del dolor y tienen razón en eso, el sistema económico en el que vivimos se fundamenta en generar deseos de cosas muchas veces innecesarias, haciéndonos olvidar por completo que la causa principal de la existencia no ha de ser otro que elevarnos a lo sagrado, hacernos compatibles no con el falso mundo del deseo sino con el Reino de Dios.

Regresando a Isaías en 58:6, lo que más nos cuesta es abrir la cartera y sacar de ella algún dinero para ayudar a quien nos pide, lo que más nos cuesta es descararnos contra aquellos que cometen injusticias.