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Vie, Jun
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Misión en el Siglo XXI

Rvdo. John Lovell
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El entendimiento del gran panorama de la Biblia nos ayuda a ver dos principios importantes en cuanto a la misión cristiana.

Por Revdo. John Lovell, Presbítero de la parroquia de Jesucristo, Valencia

¿Cómo debemos pensar en lo que es la misión cristiana en el siglo XXI?

En primer lugar, la misión cristiana es la misión de Dios. Es muy fácil como Ministros del Evangelio enfocarnos demasiado en estrategias humanas con la esperanza de encontrar el secreto del crecimiento de la iglesia.

Es bueno desear el crecimiento del reino de Dios pero la verdad es que las buenas noticias del evangelio se encuentran en Dios y Su Gracia en el Señor Jesús. Desde los primeros capítulos de la Biblia leemos del Creador amoroso y su deseo de bendecir a los seres humanos que fueron creados a su imagen. Las promesas que Dios hizo a Abram en Génesis 12 incluyeron la bendición todas las naciones del mundo por un descendiente de Abram. Por el Antiguo testamento el pueblo de Dios estaba en espera del cumplimiento pero mirando atrás vemos a Jesús y la gran bendición del perdón de los pecados y la esperanza de la vida eterna. Por la fe en Jesús Dios nos ofrece la salvación.

En segundo lugar, como seguidores de Jesús tenemos el gran privilegio de ser útiles en la misión de Dios por la proclamación de su Palabra. Dios no depende de nosotros para cumplir su misión, sino que en su misericordia nos permite colaborar en la obra de hacer más discípulos. Cómo Jesús dijo con sus últimas palabras a los discípulos en el final del evangelio de Mateo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

La misión cristiana es hacer discípulos de Jesús por la proclamación de la Palabra de Dios, orando y confiando en el poder del Espíritu. Dios es fiel, su Palabra es poderosa y podemos confiar en Su obra en nosotros.

Sobre todo es la misión de Dios, pero es muy importante entender que no somos pasivos. Tenemos el gran privilegio de ser útiles en la misión de Dios en la proclamación de su Palabra. En la parroquia de Valencia, nuestra prioridad siempre ha sido buscar oportunidades de compartir la Palabra de Dios en contextos diferentes, con edades diferentes, de maneras diferentes, orando y confiando en Dios y su obra.

Por esta razón hemos establecido una escuela dominical y un club de niños durante el verano para compartir la Palabra con niños y familias. También hemos establecido grupos pequeños que quedan durante la semana. Se llaman Grupos de Vida porque su meta es compartir la Palabra de vida y también nuestras vidas como creyentes.  Nos dan un contexto para establecer y cultivar relaciones auténticas, orar unos por los otros y animarnos mutuamente como discípulos de Jesús.

¿Esta prioridad de compartir la Palabra implica que no nos amemos unos a los otros, ni nos preocupemos por nuestro prójimo? ¡De ninguna manera! Entendemos que la proclamación de las buenas nuevas de Jesús es una acción amorosa. Hay muchas oportunidades de servir a la gente a nuestro alrededor y ¡esto debe incluir la proclamación del evangelio! Es el método que Jesús nos enseñó claramente en Mateo 28:20 y no me parece una prioridad solo para nuevos creyentes sino para todos los que quieren perseverar en la fe y crecer como discípulos de Jesús.

20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado…

Por la proclamación de la Palabra, la oración y el poder del Espíritu, la parroquia de Valencia ha experimentado un crecimiento extraordinario durante los últimos años. Hace poco, toda la congregación podía sentarse en uno o dos bancos.  Este año fue necesario comprar más sillas porque a veces, la capacidad de todos los bancos (sesenta personas) no era suficiente para la congregación. Podemos confiar en Dios y su Palabra. ¡Qué gran privilegio compartir las palabras de vida eterna!

A Dios sea la gloria.